L’edifici del Metropol va ser construït al carrer Hernan Cortés inicialment en 1882 però serà en 1934 quan a instàncies del propietari, Vicent Miquel Carceller (1890-1940), es remodelarà i convertirà en cinema. Carceller fundarà també abans en l’any 1933 el cinema Nostre Teatre. L’obra serà realitzada per Francisco Javier Goerlich (1886-1972), arquitecte municipal des de 1922 i arquitecte major (1931-1956), un dels principals representants del casticisme, i una de les figures destacades del racionalisme a València i a Espanya. Goerlich mijançant una intensa activitat va deixar un important llegat a la ciutat de València, 288 expedients amb una cronologia de fons 1914-1955. Va ser un arquitecte decisiu en la formació del perfil i la fisonomia moderna de la ciutat de València. Malauradament han sigut significatives les pèrdues, degut als enderrocaments, que han mermat el paisatge urbanístic i arquitectònic de la València del segle XXI.

L’edifici en qüestió conjuga l’art decó valencià amb elements del racionalisme valencià. Cal destacar el mirador emmirallat de la segona planta, la tipografia i ornament geomètric típic de l’art decó a la primera planta o entresòl i els remats amb motius arquitectònics d’art decó i del racionalisme. A l’interior també hi ha mostres d’art decó al teginat. Malgrat això cap institució pública ha inventariat ni catalogat l’edifici, ni la façana ni l’interior.

-Vinculació del Metropol amb la Segona República

A continuació exposem una relació de continguts en referència a l’edifici Metropol i la seua significació artística, històrica i política.

Al·legacions del Departament d’Història de l’Art de la Universitat de València perquè es garantisca la protecció de l’edifici de l’antic cinema Metropol de València com a Bé de Rellevància Cultural que l’atorgue la llei 4/1998 de Patrimoni Cultural Valencià.

[…] la principal aportación para orientar la Historia del Arte como ciencia aplicada al monumento y a su valoracion fue la que realizó Aloïs Riegl que plantea un método científico que se basa en una doble observación del monumento: subjetiva, determinada por la percepción que del monumento haga el espectador; y objetiva, por su condición de objeto dotado de historia.

[…] el Cine Metropol está muy ligado a la historia republicana de nuestra ciudad, sus líneas modernas se vinculan además al ideario republicano y a sus formas de expresión artística, aspecto que le confiere un gran valor histórico.

[…] el Cine Metropol, realizado en 1933 (y no en 1929 como se ha dicho en algunas publicaciones), se trata de un edificio decisivo y único en el panorama arquitectónico de la ciudad de València y en la producción del propio Goerlich, ya que el arquitecto, a partir de la intervención en este inmueble, introduce en su obra particular las líneas del Movimiento Moderno, en su vertiente más estrictamente racionalista (además de incorporar en su fachada una rotulación en estilo decó). Este estilo moderno lo empleará luego en otros edificios decisivos de la ciudad. El aspecto moderno del Cine Metropol viene determinado por la completa desornamentación de su fachada, en la que utiliza un audaz voladizo, y un remate que levanta visualmente la altura del edificio original.

Seguint les dades recollides en la publicació de l’any 2018 de David Sánchez Muñoz “El cine Metropol de València: un edifici para Vicente Miguel Carceller” com a expert, Àrea de Conservació del Patrimoni Cultural, Universitat de València, doctor en Història de l’Art, tècnic especialitzat en Patrimoni Cultural i guanyador del premi Senyera en 2011 per les seues investigacions històriques. A la mencionada publicació ens diu:

La relevancia de este edificio singular, construido en el primer Ensanche de la ciudad, muy próximo a la calle de Colón, en la calle de Hernán Cortés 9, radica, no sólo en el interés de sus líneas modernas, entre el racionalismo y el art déco, muy del gusto de los años 30 del siglo XX, sino también por la calidad general de su construcción. El edificio no está recogido actualmente en el Plan General de Ordenación Urbana de Valencia (PGOU), y por lo tanto no goza de ningún nivel de protección. Sin embargo, el número 7 de la misma calle, con el que inicialmente formó pareja, si lo está. El hecho de que el Metropol no forme pare del inventario general, no tiene que ver con la calidad objetiva del inmueble, que la tiene, sino con lo que sin duda ha sido un grave error al no incluirlo como edificio protegido, y tampoco ha gozado de mayor difusión en los estudios al uso de historia de la arquitectura realizada en València; más allá de la mera mención como parte de la producción constructiva del arquitecto Goerlich, y dentro de sus edificios modernos,{…}

Sin embargo, muchos inmuebles de la ciudad, de menor importancia y significación histórica y cultural, se han recogido e incorporado al catálogo con algún tipo de protección. Algo que resulta inconcebible si atendemos a la importancia del arquitecto autor del proyecto y a la indudable calidad del diseño, en parte moderno, de este inmueble de cinco plantas; único resto, además, superviviente de los cines históricos de la ciudad de València, cuyo modelo remite a la sala de espectáculo integrada en un edificio de viviendas.

A la publicació de Sánchez també trobem recollides les cròniques publicades pel Mercantil Valenciano i del Almanaque de las Provincias sobre la inauguració del cinema, inclosos els noms dels decoradors de la sala i la càmera “Klang Film”:

{…} Este cine sobrevivió a su fundador, y aún hasta época reciente. En la actualidad, y tras el incendio que destruyó la sala, pesa sobre el inmueble un expediente de derribo. El valor patrimonial de este edificio debería impedir su desaparición, pero además el Metropol tiene una gran importancia histórica. Vicente Miguel Carceller, su promotor, se significó, como hemos visto, con la República,y por ello, en última instancia, fue ajusticiado por el régimen franquista. A su vez, estas formas modernas presentes en el Metropol se vincularon con los ideales republicanos. Es pues de justicia recuperar este espacio, y su profundo significado, como parte importante y memoria de nuestra lamentable historia reciente.

Aprofundint en aquestes raons històriques a la tesi de M.ª Dolores Cosme Ferris, dirigida per Josep Lluís Sirera Turó, trobem les fonts arxivístiques i hemerogràfiques, que avalen el Comité Executiu Públic CEP, com a representant legal del govern central, des del 5 d’agost de l’any 1936 fins gener del 1937. La Junta Delegada del Govern Central reconeix l’autoritat del CEP per a dirigir la política de rereguarda de la província. El 17 d’agost es constitueix el Comité Executiu d’Espectacles Públics CEEP. El primer que van incautar van ser les sales de cinema i el material fotogràfic. L’objectiu del CEP era donar la sensació de normalitat, donar-li força als espectacles com a indústria potent per atendre les despeses de guerra, i amainar l’atur així com a força d’ànim per als descansos dels soldats del front de guerra. La revista “Semáforo”, tal com es mostra a la tesi mencionada, és també una valuosa font d’informació com a publicació creada pel CEP.

Francisca Ferrer Gimeno, doctora en Història del Teatre Español per la Universidad de València, en el seu estudi “Vestuario para el triunfo de las Germanías”, de l’any 2011, ens fa també la referència als locals públics i privats requisats amb la finalitat de donar suport i alenar la resistència de la rereguarda republicana. El CEEP va ser l’únic Comité en tot Espanya d’aquestes característiques i va romandre actiu quasi a la fi de la Guerra Civil. Tots els edificis incautats pel CEP i el CEEP van ser legalment edificis governamentals de la Segona República.

-Legislació de la Comunitat Valenciana

Llei 4/1998 de Protección del Patrimonio Cultural.

Disposición adicional quinta. Reconocimiento legal de Bienes Inmuebles de Relevancia Local, en atención a su naturaleza patrimonial. Tienen la consideración de bienes inmuebles de relevancia local, y con esta denominación deberán ser incluidos en los respectivos catálogos de bienes y espacios protegidos, las siguientes categorías de elementos arquitectónicos:

[…] 3. El patrimonio histórico y arqueológico civil y militar de la Guerra Civil en la Comunitat Valenciana, además de los espacios singulares relevantes e históricos de la capitalidad valenciana, como todos aquellos edificios que se utilizaron de sede del gobierno de la República, además de los espacios relevantes que utilizaron personajes importantes de nuestra historia durante el período de guerra de 1936 a 1939. Todos estos inmuebles deben estar construidos con anterioridad al año 1940. En relación con este patrimonio histórico y arqueológico de la Guerra Civil, sin perjuicio de su reconocimiento legal de bien de relevancia local a la entrada en vigor de esta ley, la consellería competente en materia de cultura, con la colaboración de la Junta de Valoración de Bienes, deberá ejecutar un inventario específico de estos bienes en el que se diferenciará explícitamente entre bienes protegidos y bienes solo a documentar, conforme a su relativa importancia patrimonial. Así como los lugares de la memoria, que pasarán a ser documentados por su importancia histórica.

Ley 9/2017, de 7 de abril, de la Generalitat, de modificación de la Ley 4/1998, del patrimonio cultural valenciano (DOCV de 11 de abril de 2017).

3. El patrimonio histórico y arqueológico civil y militar de la Guerra Civil en la Comunitat Valenciana, además de los espacios singulares relevantes e históricos de la capitalidad valenciana, como todos aquellos edificios que se utilizaron de sede del gobierno de la República, además de los espacios relevantes que utilizaron personajes importantes de nuestra historia durante el período de guerra de 1936 a 1939. Todos estos inmuebles deben estar construidos con anterioridad al año 1940.

En relación con este patrimonio histórico y arqueológico de la Guerra Civil, sin perjuicio de su reconocimiento legal de bien de relevancia local a la entrada en vigor de esta ley, la conselleria competente en materia de cultura, con la colaboración de la Junta de Valoración de Bienes, deberá ejecutar un inventario específico de estos bienes en el que se diferenciará explícitamente entre bienes protegidos y bienes solo a documentar, conforme a su relativa importancia patrimonial. Así como los lugares de la memoria, que pasarán a ser documentados por su importancia histórica.

Llei 14/2017, Títol III Del derecho a la Memòria Democràtica, al capitulo II.

Artículo 20. Lugares e itinerarios de la memoria democrática de la Comunitat Valenciana. 1.Tendrán consideración de lugares de la memoria democrática de la Comunitat Valenciana aquellos espacios, inmuebles o parajes que se encuentren en ella y revelen interés para la comunidad autónoma, por haberse desarrollado en ellos hechos de singular relevancia por su significación histórica, simbólica o por su repercusión en la memoria colectiva de la lucha de los valencianos y valencianas por sus derechos y libertades democráticas en el período que abarca desde la proclamación de la II República Española, el 14 de abril de 1931, hasta la entrada en vigor del Estatuto de autonomía de la Comunitat Valenciana, el 10 de julio de 1982.

2. Se denominarán itinerarios de la memoria democrática de la Comunitat Valenciana los conjuntos formados por dos o más lugares de la memoria democrática de la Comunitat Valenciana que coincidan en el espacio y tengan criterios interpretativos comunes de carácter histórico o simbólico, sin perjuicio de que concurran otros valores relevantes de carácter arquitectónico, paisajístico o de tipo ambiental, etnográfico o antropológico.

-Conclusions i consideracions

L’edifici Metropol és un edifici únic i singular amb un valor patrimonial històric, social, cultural, arquitectònic i artístic. El fet de ser un dels pocs edificis històrics que es conserven en València del temps de la capitalitat valenciana en la Segona República, és raó per estar vinculat cronològicament i socialment. La defensa de l’immoble pel seu valor, davant el seu abandonament i no perquè tinga problemes tècnics de runa, és la defensa del patrimoni cultural valencià. L’absència de catalogació, quan l’edifici del costat que forma part del mateix cos arquitectònic sí està inventariat i catalogat al Pla General d’Ordenació Urbanística PGOU, resulta un fet incongruent i insòlit; la catalogació de mig cos d’un conjunt arquitectònic. Pel que fa al seu valor artístic és palés en les aportacions dels estudiosos i experts com David Sánchez Muñoz, així com les al·legacions del departament d’Art de la Universitat de València, suficients autoritats per avalar el seu valor artístic.

Des del punt de vista de la significació històrica té un pes considerable tal com es fa referència en la llei de la Memòria Democràtica 14/2017. És un dels pocs edificis com a espais de Memòria Democràtica que resten dempeus en la ciutat de València. Però, a més a més, les investigacions històriques aportades en aquest informe van més enllà de la seua significació com a edifici de l’època i espai de memòria perquè ens trobem amb tota una documentació hemerogràfica i arxivística que avala la forta i important vinculació també amb el govern de la Segona República; una vinculació directa amb el poder governamental.

I en el marc de la vinculació cultural i social cal tenir present aquella que va estar més ignorada o silenciada: la del que va ser el propietari d’aquest edifici i creador del cinema Metropol, Vicent Miquel Carceller, periodista, escriptor, editor de diferents publicacions, entre elles la revista satírica de “la Traca”. I el fet històric de ser torturat i afusellat per la Dictadura franquista l’any 1940 al Paretó de Paterna. El valor cultural de l’aportació de la figura de Carceller en la literatura periodística i el còmic ha estat inspiració d’escriptors del món del còmic, entre altres. La seua figura va tenir un espai rellevant en la cultura periodística valenciana d’aquells anys. El valor cultural del Metropol també està implícit com a cinematògraf, espai cultural generat al voltant, de forma especial durant el temps de la Guerra Civil com s’ha assenyalat, i lloc de trobada de prestigioses personalitats de la cultura com Miguel Hernández, Hemingway, Orson Welles…

Per tots aquests motius no es pot romandre en el desconeixement i la desinformació o que altres interessos allunyats de la cultura pogueran portar a la negació d’aquesta suma de valors patrimonials i incórrer en la destrucció d’aquest patrimoni, on es conjunten els valors de significació històrica i política amb la cultura i la societat del cinema i les seues activitats culturals intenses durant la Guerra Civil, a banda de la petjada arquitectònica de Goerlich i les arts decoratives.

És d’urgència la catalogació de l’edifici, tenir en compte l’anomalia de no estar al POUG com l’altra part del cos de l’edifici, el compliment de les lleis que avalen aquesta catalogació, i la retirada d’una ordre de demolició contra patrimoni. La recuperació d’aquest espai de memòria, la dignificació i democratització de la seua significació històrica com a reparació a l’injust abandonament a què ha estat sotmés en aquesta València del segle XXI. No es pot contribuir a la pèrdua de les identitats de la fisonomia de la ciutat com va ser el cas del Club Nàutic i el Frontó Valencià, entre altres.

L’informe tècnic d’arquitectes, l’any 2018, no pot prevaldre sobre el conjunt de valoracions artístiques socials i culturals i negar i/o tombar el seu valor patrimonial. Els arquitectes contractats per l’Ajuntament al seu informe tècnic deixava desprotegit l’edifici. Però tampoc és una valoració arquitectònica única, ja que altres arquitectes han realitzat valoracions diferents. Arquitectes com Miguel del Rey i Julian Esteban Chapapría qualificaven l’obra com una intervenció valenta i moderna no estant d’acord amb la qualificació d’obra menor. Esteban Chaparría opinava, segons informació recollida en premsa, sobre la reconstrucció i vells materials. El valor de l’arrelament a la cultura de la ciutat i així referia l’arquitectura com un mirall dels més fidels amb un caràcter evocador.

La llicència de derrocament aprovada el 2017, emesa per l’Oficina Tècnica de Control de la Conservació de l’Edificació, estava més inspirada en la turistificació de la ciutat que en aquest cas xocava amb la prioritat sobre la conservació dels valors patrimonials. La desvalorització del Metropol per a portar a terme la demolició de l’edifici va suscitar la necessària defensa del valor patrimonial de l’edifici des de la Universitat, de persones expertes en Patrimoni d’associacions en defensa i protecció del Patrimoni com el Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural i a més un clamor popular.

El valor històric de l’edifici Metroplol com s’ha exposat a partir de diverses raons i fonts històriques està avalat per elles i no hi ha lloc a interpretacions esbiaixades per intentar confondre la història amb la memòria. Ni apel·lar a raons sentimentals o d’ideologia per evadir i/o negar les històriques.

Només amb el teu suport tindrem viabilitat i independència financera. Amb una aportació de 150€ a la fundació Jordi de Sant Jordi podries recuperar fins al 100% de l’import.

Impulsem Nosaltres La Veu, recuperem Diari La Veu!

Fes-te agermanada ací

Comparteix

Icona de pantalla completa